La política de combustible del coche de alquiler: lleno-lleno vs. lleno-vacío
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Ya has reservado el coche de alquiler, comparado el precio y resuelto la fianza. Y entonces, al recoger el vehículo, te llega otra decisión que es muy fácil pasar por alto: la política de combustible. ¿Qué régimen de carburante eliges? ¿Repostas tú mismo antes de devolverlo, o pagas el depósito por adelantado? Esa única decisión en el mostrador puede suponer una diferencia de varias decenas de euros, y a veces más. Mucha gente firma de forma rutinaria sin medir las consecuencias.
En esta guía explicamos a fondo cómo funciona una política de combustible, cuál es la diferencia entre lleno-lleno y lleno-vacío (prepago), qué variantes intermedias puedes encontrarte y por qué la opción lleno-lleno resulta la más ventajosa para la mayoría de viajeros. Veremos un ejemplo de cálculo basado en proporciones, la política de carga en los coches de alquiler eléctricos, las diferencias regionales en la redacción del contrato y cómo protegerte con las pruebas adecuadas. Al final encontrarás una lista de comprobación práctica.
¿Qué es exactamente una política de combustible?
Una política de combustible, también llamada régimen de carburante o fuel policy, es el acuerdo entre tú y la empresa de alquiler sobre la cantidad de combustible que debe haber en el depósito al recoger y al devolver el coche. Regula dos cosas: en qué estado recibes el vehículo y en qué estado debes entregarlo. Suena sencillo, pero precisamente aquí se esconde uno de los costes ocultos más conocidos de un alquiler de coche.
La empresa quiere la seguridad de que el depósito no se quede vacío para el siguiente cliente, y tú no quieres pagar por combustible que nunca has consumido. Esos dos intereses chocan a veces. Por eso existen distintos regímenes, cada uno con una estructura de costes diferente y un grado distinto de complicación. Conviene saber antes de salir cuál has acordado, porque en el mostrador suele presentarse rápido y con tecnicismos.
Lleno-lleno: repostar tú mismo antes de devolver
Con la opción lleno-lleno (en inglés a menudo full to full) recibes el coche con el depósito lleno y lo devuelves también lleno. Solo pagas el combustible que tú mismo has repostado por el camino, al precio normal en una gasolinera corriente. Es con diferencia el régimen más transparente y, por lo general, el más barato.
El principio es justo: pagas por lo que consumes, ni más. La única condición es que pases por una gasolinera justo antes de devolverlo para volver a llenar el depósito por completo. Si no lo entregas totalmente lleno, la empresa repostará por ti, pero a su propia tarifa más, a menudo, un coste de servicio (más adelante hablaremos de ello). El régimen lleno-lleno exige por tanto algo de planificación, pero te recompensa con el coste total más bajo.
Lleno-vacío (prepago): pagar el depósito por adelantado
Con la opción lleno-vacío, también llamada prepago o full to empty, pagas un depósito lleno en el momento de recoger el coche. Lo recibes lleno y puedes devolverlo tan vacío como quieras. En teoría suena cómodo: ningún desvío hasta la gasolinera, ningún estrés justo antes de tu vuelo.
En la práctica hay dos trampas. La primera: pagas el combustible a la tarifa de la empresa de alquiler, que suele ser más alta que el precio del surtidor, y a veces se añade un coste de servicio aparte. La segunda, y es el mayor inconveniente: rara vez te devuelven algo por el combustible que no has gastado. Si entregas el coche con un cuarto de depósito, habrás pagado ese combustible sin usarlo. A menos que el contrato prometa expresamente una devolución (algo poco frecuente), todo lo que quede en el depósito es un regalo para la empresa de alquiler.
Las variantes intermedias que puedes encontrarte
Además de las dos formas principales, circulan algunos regímenes intermedios. Conviene reconocerlos, porque la redacción varía mucho según la empresa y el país.
- Mismo nivel. Recibes el coche, por ejemplo, con medio depósito y debes devolverlo exactamente a ese nivel. Esto obliga a estimar y a adivinar, porque devolver la aguja al punto exacto es complicado.
- Régimen de medio depósito o de un cuarto. Algunas empresas locales no entregan el coche totalmente lleno. En ese caso, lee bien a qué nivel debes devolverlo.
- Prepago con reembolso. Alguna empresa promete devolver el combustible no usado, a menudo a una tarifa más baja y a veces con una deducción fija. No cuentes con ello a ciegas sin verlo por escrito.
El hilo conductor: cuanto más vago sea el acuerdo, más margen hay para discusiones o costes adicionales. La opción lleno-lleno sigue siendo la más clara.
Por qué lleno-lleno suele ser lo más ventajoso
La opción lleno-lleno gana en dos frentes. Primero, pagas el precio real del surtidor en lugar de la tarifa de combustible de la empresa, que suele ser más alta. Segundo, evitas pagar por combustible que no consumes, algo casi inevitable con el prepago, porque nunca devuelves el depósito perfectamente vacío (y tampoco puedes planificarlo con seguridad).
El prepago, en principio, solo resulta interesante en un escenario muy concreto: si sabes con certeza que vas a vaciar el depósito casi por completo y, además, la tarifa de combustible de la empresa resulta no ser más alta que la del surtidor. En la práctica es una combinación poco frecuente. Para la inmensa mayoría de los trayectos, sobre todo los cortos o medios, el prepago te hace pagar por aire. Si quieres profundizar en este tipo de trampas, lee también nuestros 12 consejos para evitar costes ocultos.
Un ejemplo de cálculo basado en proporciones
Como los precios del combustible y las tarifas de alquiler fluctúan constantemente, aquí trabajamos con proporciones en lugar de cantidades exactas inventadas. Lo que importa es el mecanismo.
Supongamos que alquilas un coche con un depósito de unos 50 litros. Con el prepago pagas esos 50 litros completos de inmediato. Imagina que la tarifa de combustible de la empresa está alrededor de un 15 a un 20 por ciento por encima del precio habitual del surtidor (un orden de magnitud frecuente, no una regla fija). Entonces ya pagas de entrada un 15 a un 20 por ciento de más por ese depósito lleno, antes incluso de haber recorrido un kilómetro.
Supongamos a continuación que durante tu viaje solo consumes dos tercios del depósito y lo devuelves con un tercio de combustible. Con el prepago sin reembolso, ese tercio restante lo pierdes por completo. Hagamos cuentas: pagas la tarifa más alta por el depósito lleno y, encima, pierdes el valor de un tercio entero. Con la opción lleno-lleno, en cambio, solo habrías repostado esos dos tercios, al precio normal del surtidor. La diferencia entre ambos escenarios alcanza enseguida una parte considerable de tu presupuesto total de combustible. Cuanto menos conduces, mayor es esa desventaja del prepago.
Coste de repostaje y de servicio al no devolver lleno
Si eliges lleno-lleno pero aun así no lo devuelves totalmente lleno, la empresa repostará los litros que faltan. Rara vez lo hacen gratis. Cuenta normalmente con dos componentes: el precio por litro faltante a su propia tarifa, más alta, más un coste fijo de repostaje o de servicio (un refuelling charge o service fee). Ese coste fijo puede dispararse y es independiente de cuántos litros faltaran. Incluso unos pocos litros que falten pueden suponerte una factura desproporcionadamente alta.
Por eso es aún más importante, con la opción lleno-lleno, llenar el depósito de verdad hasta arriba justo antes de devolverlo. Un depósito que se queda a poco de estar lleno cuenta a menudo para la empresa como no lleno, con el coste de servicio completo como consecuencia. El esfuerzo de esos últimos litros es pequeño comparado con lo que te arriesgas a pagar.
¿Cómo aportar pruebas con la opción lleno-lleno?
Las discusiones sobre el nivel del depósito están entre los desacuerdos más frecuentes tras un alquiler de coche. Puedes protegerte fácilmente con dos tipos de pruebas.
- El tique de repostaje. Reposta cerca del punto de devolución, idealmente a pocos kilómetros, y guarda el tique. En él figuran la hora, el lugar y el número de litros. Así demuestras que el depósito estaba lleno poco antes de la entrega. Un tique de 80 kilómetros antes resulta menos convincente.
- Una foto del indicador. Justo antes de dejar el coche, haz una foto clara del salpicadero donde se vea el indicador de combustible lleno (y, a ser posible, el cuentakilómetros). Un vídeo corto recorriendo el interior del vehículo también puede ayudar.
Guarda estas pruebas hasta que recibas el extracto de tu tarjeta de crédito y se haya liberado por completo la fianza. Si aun así aparece un cargo de combustible indebido, tendrás algo en la mano. Esto enlaza con cómo proteges tu fianza, algo que desarrollamos más en nuestra guía sobre franquicia y fianza.
La política de carga en los coches de alquiler eléctricos
En los coches de alquiler eléctricos existe una variante de la política de combustible: la política de carga. La lógica es parecida, pero los detalles difieren. Algunas empresas aplican un principio similar al lleno-lleno (devuelves el coche con el mismo porcentaje de carga que al recogerlo), otras trabajan con una tarifa de carga fija o una fórmula tipo prepago en la que pagas una batería llena por adelantado.
Con los eléctricos presta especial atención a algunos puntos. Cargar lleva más tiempo que repostar, así que planifica tiempo suficiente antes de llegar al punto de devolución. Los acuerdos sobre la entrega suelen expresarse en porcentaje de carga en lugar de en litros. Y el coste de recarga por parte de la empresa puede ser, igual que con el combustible, más alto que las tarifas de carga públicas, a veces con un coste de servicio aparte. Pregunta expresamente por la política de carga, porque está menos estandarizada que la política de combustible clásica.
Diferencias regionales y la redacción del contrato
Los términos empleados varían según el país y la empresa. En inglés te encontrarás full to full, full to empty, prepaid fuel, same to same y fuel purchase option. En destinos del sur de Europa el prepago se ofrece más activamente o incluso se presenta como opción por defecto, mientras que en otros lugares verás más a menudo el lleno-lleno como norma. La venta en el mostrador puede ser insistente: a veces el prepago se presenta como la opción fácil o ventajosa, cuando para ti normalmente no lo es.
Por eso lee siempre la redacción exacta en tu bono y en el contrato de alquiler antes de firmar. Comprueba tres cosas: en qué estado recibes el depósito, en qué estado debes devolverlo y si hay reembolso del combustible no usado. Si dudas sobre algún término en el mostrador, pide que te expliquen en palabras sencillas qué ocurre si lo devuelves lleno frente a vacío. No dejes que te coloquen un régimen más caro bajo la presión del tiempo.
Lleno-lleno frente a lleno-vacío de un vistazo
| Característica | Lleno-lleno (full to full) | Lleno-vacío (prepago) |
|---|---|---|
| Qué pagas | Solo tu propio consumo, en el surtidor | Un depósito lleno por adelantado, a tarifa de la empresa |
| Precio por litro | Precio normal del surtidor | A menudo más alto, a veces con coste de servicio |
| Combustible restante | No aplica | Por lo general no se reembolsa |
| Esfuerzo | Repostar antes de la devolución | No hace falta parar a repostar |
| Ideal para | Casi todos los viajes | Ventajoso muy rara vez |
Preguntas frecuentes
¿Es lleno-lleno siempre más barato que el prepago?
En la mayoría de los casos sí, porque con lleno-lleno pagas el precio normal del surtidor y solo por tu propio consumo. El prepago solo puede salir igual en un escenario excepcional: si vacías el depósito casi por completo y, además, la tarifa de la empresa no es más alta que la del surtidor. Esa combinación es poco frecuente, así que como regla práctica lleno-lleno es la opción más segura.
¿Qué pasa si con lleno-lleno no lo devuelvo totalmente lleno?
Entonces la empresa repostará el combustible que falta, normalmente a su propia tarifa más alta y, a menudo, con un coste fijo de repostaje o de servicio añadido. Ese coste fijo es independiente del número de litros que falten, por lo que incluso un pequeño déficit puede salir relativamente caro. Por eso, llena el depósito de verdad hasta arriba justo antes de devolverlo.
¿Con el prepago me devuelven dinero por el combustible que no uso?
Por lo general no. En el régimen de prepago clásico, lo que queda en el depósito corre a cuenta de la empresa de alquiler. Algunas empresas ofrecen una variante con reembolso, pero no cuentes con ello a menos que figure expresamente y por escrito en tu contrato, porque a menudo se descuenta todavía una tarifa o una deducción fija.
¿Cómo demuestro que he devuelto el coche lleno?
Con dos cosas: un tique de repostaje de una gasolinera cercana al punto de devolución (con hora, lugar y número de litros) y una foto del indicador de combustible lleno en el salpicadero, a ser posible con el cuentakilómetros. Guarda estas pruebas hasta que se haya liberado por completo tu fianza, para tener algo de respaldo en caso de reclamación.
¿La política de combustible se aplica también a los coches de alquiler eléctricos?
En los vehículos eléctricos se habla más bien de una política de carga, pero la lógica es parecida. A veces es comparable al lleno-lleno (devolver con el mismo porcentaje de carga), a veces es de tipo prepago. Los acuerdos se expresan en porcentaje de carga y la recarga por parte de la empresa puede ser más cara que la carga pública. Pregunta expresamente por la política y planifica tiempo suficiente de carga.
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